La capacidad del acuífero está determinada a través del estudio de las reservas disponibles y geológicas que se viene realizando desde hace más de una década a través de los monitoreos continuos y permanentes, evaluando paralelamente el régimen de lluvia y la variabilidad de la recarga en distintas áreas del partido. Esta información ha sido incorporada a la documentación del Plan.
A partir del Plan de Reconversión del Frente Costero se han recuperado alrededor de 100.000 m2 de playa para el uso turístico. En una primera aproximación la superficie de playa disponible entre píe de médano y la línea de marea media arroja un valor de 2.748.000 m2 para todo el frente costero del partido.
Con relación a la pregunta específica cabe diferenciar dos conceptos, aforo y capacidad de carga. El primero surge de la determinación de cuántas personas pueden ocupar una determinada superficie de playa de uso recreativo. Existen numerosos estudios realizados en diversas playas de nuestro continente y también en Europa, que arrojan datos diferentes según las características físicas naturales de las playas y también a los usos y costumbres de los usuarios. Claro es que estas estimaciones se han realizado en playas pequeñas donde resulta de interés conocer el aforo de manera que las personas dispongan de un espacio suficientemente cómodo ya se trate de una sola persona o de un grupo familiar o de amigos.
En el caso del Partido de Pinamar, es muy difícil que se produzca tal situación por la amplitud de la playa que se extiende a lo largo de 22 km sin solución de continuidad. De todos modos, al solo efecto de hacer un ensayo teórico si consideramos que el COU proyectado arroja una población potencial de 625.000 habitantes entre todas las localidades absolutamente desarrolladas, estaríamos hablando de aproximadamente 4,4 m2/hab. que se encuadra perfectamente en los estándares de playas de uso turístico.
La capacidad de carga es una determinación mucho más compleja porque depende de las características propias de las playas, los servicios ecosistémicos del sistema dunaplaya, la infraestructura disponible en el área, y la afectada a la atención del servicio de playa, las variaciones de la dinámica costera marina, condiciones climáticas, etc “La metodología de cálculo de la capacidad de carga turística se basó en tres componentes: soporte ambiental, equipamiento urbano y servicios conexos al turismo. Con la medición de la capacidad de carga de cada componente, se obtiene la capacidad de carga turística de la playa. Se destaca el uso de ecuaciones lógicas para el resultado final, de manera que la densidad de visitantes de la playa sea limitada por el soporte ambiental de la misma.
El proyecto definió la capacidad de carga turística como el grado de aprovechamiento turístico (número de personas) que puede soportar una zona, asegurando una máxima satisfacción a los turistas, así como una mínima repercusión sobre los recursos naturales y culturales. Esta noción supone límites de uso y estrategias de gestión para controlar la densidad de visitantes en la playa”. (Camilo Botero, et al, 2008)
Es por ello que que para conocer la capacidad de carga turística debemos determinar la capacidad de carga ambiental del recurso, la capacidad de carga del equipamiento urbano y la capacidad de los servicios de infraestructura conexos a la actividad.
Cada capacidad requiere definir parámetros y desarrollar indicadores que sean representativos, de la variable que estamos considerando, y a su vez puedan ser comparables a través de mediciones sencillas a lo largo del tiempo. En esta etapa estamos trabajando para desarrollar algunos indicadores básicos que puedan ser utilizados para evaluar la capacidad de carga ambiental de una forma adecuada.
Este proceso va ir acompañando el desarrollo del Plan en tanto el mismo estará sujeto a una revisión periódica y permitirá incorporar adecuaciones que surjan de los avances de los monitoreos particularmente del recurso hídrico y de la geodinámica costera.